Experiencia de madre neurótica
Mi nombre es Cristina y soy neurótica.
En mi caso personal, yo no quería ser mamá, yo desde que era niña entendí que los hijos eran un problema, entre más hijos, más problemas, más angustias, menos tranquilidad y estabilidad económica.
Al menos eso fue lo que a mí me tocó vivir, en una familia numerosa, donde éramos 5 hijos bajo la responsabilidad de una madre, que cargaba con los gastos económicos de la familia.
Este historial, me hizo sentir mucho rechazo a ser madre, porque yo no deseaba repetir la misma historia de carencias económicas e inestabilidad en todos los ámbitos. Yo decidí embarazarme, porque era lo que seguía, después de haberme casado. Era el siguiente paso, yo sentía la presión de la sociedad y la familia.
Recibí muchos comentarios con respecto al reloj biológico de una mujer, sobre la importancia de tener familia y bajo este contexto, es que yo me embarazo.
Este proceso del embarazo fue muy doloroso emocionalmente, por que yo sabía que en el fondo yo no deseaba ser mamá, yo jamás experimenté un deseo de hacerme responsable de una vida nueva; y obviamente mi cuerpo lo sabía, de ahí que siempre hubo amenazas de aborto.
Lo que yo llegué a pensar en ese momento, es que mi vida se habría estancado, porque ahora las prioridades cambiaban y mi desarrollo profesional, que era lo que más me preocupaba, ya no tendría importancia.
En mi caso personal sufrí una depresión postparto, porque sentí una gran responsabilidad en el cuidado de un bebé y una gran incapacidad para manejar los nuevos cambios que se estaban viviendo.
El día de hoy con una terapia de 12 pasos, puedo trabajar mis emociones con respecto al miedo, intolerancia, desesperación y rechazo que siento al cuidar de una hija y con la ayuda de las experiencias de los compañeros, me permiten tener la oportunidad de intentar escuchar las necesidades de la hija, poniendo énfasis en lo que ella me menciona; hasta un punto que he podido sentir gran emoción al ver su desarrollo durante su infancia.
Muchas gracias por la oportunidad de compartir mi experiencia.
Experiencia maternidad y neurosis
Hola, mi nombre es Andrea y soy neurótica.
Para mi la maternidad es la experiencia más increíble que he tenido como ser humano, pero también la más difícil y como mamá neurótica mucho peor porque con la neurosis ya mis emociones están a tope, y con las hormonas del posparto noté que esas emociones se exhacerbaron.
Desde que el hijo llegó a este mundo tuve la intención de darle lo mejor, para que no pasara por lo mismo que yo (soledad, neurosis, adicciones y diagnósticos psiquiátricos), pero creo que ese fue el error porque me obsesioné con la idea de que el hijo tenía que ser conforme a un molde que yo había fabricado en mi mente y cada vez que actuaba diferente me resentía hasta llegar incluso a agredirlo; entonces de una buena intención realmente salieron cosas peores a causa de mis falsas expectativas.
Adicionalmente me sentía irritable por todos los cambios, la falta de sueño, el desgaste físico, la lactancia, los cambios en mi cuerpo, las disputas y el distanciamiento con la pareja.
Me di cuenta que fui una persona irresponsable desde la concepción de mi hijo porque nunca me informé ni tuve conciencia realmente de todo lo que representaba la llegada de un nuevo ser en mi vida, de lo que tenía que afrontar y de toda la necesidad de amor que el tenía. Yo no quise un hijo para entregarle lo mejor de mi, sino para que el me entregara lo mejor de si y me hiciera compañía, fui muy egoísta.
Afortunadamente con la terapia de doce pasos de Neuróticos Anónimos encontré compañeras que me rodearon y acompañaron para llevar lo mejor posible esta nueva etapa de mi vida y aprender a darle al hijo ese amor, comprensión y aceptación que necesita.
Ya no estoy sola y el grupo me ha cobijado e indirectamente ha cobijado a mi familia porque gracias a un Poder Superior he podido tener cambios que se ven reflejados en una mejor relación con mis seres amados y una vida más tranquila.