Mi relación con el padre
Hola mi nombre es Cristina y soy neurótica. La relación con mi padre fue muy complicada, llena de mucho odio de mi parte hacia él. Le sentía mucho rechazo porque para mí él siempre fue una persona que nunca le gustó la responsabilidad de su familia, siempre lo veía enojado, molesto y frustrado con su realidad. Él nunca estaba en casa, vivía con su familia de origen y cuando llegaba a venir a vernos, siempre se enojaba o bien estaba dormido en un sillón viendo el fútbol, de ahí es que yo comienzo a desarrollar mucho coraje y despreció hacia él. Siempre sentí que nunca le importó su familia, cuando él llegaba a ir de visita a casa, se iba enojado, por el desorden que había en casa, y se salía golpeando la puerta. La relación con mi padre, marcó mi relación con los hombres, porque siempre pensé que todos los hombres eran iguales que mi padre, sus gestos, su físico, todos ellos se me hacían un reflejo de él, para mi todos eran igual que él irresponsables y flojos.
Gracias a llegar al grupo, puedo darme cuenta que mi padre vivía frustrado con su realidad, que no podía con ella y que él intentó darme lo que pudo en su momento. La agrupación me ayuda a perdonar a mi padre y a aceptarlo tal cual fue, para que yo pueda aceptar mi infancia y poder restructurar mi relación con el sexo masculino.
Muchas gracias por el espacio y serenas 24.
La relación con mi padre
Soy Betty y soy neurótica.
Mi relación con mi padre fue agridulce. Cuando era niña, lo veía como mi superhéroe: sabio, generoso, alegre. Estar a su lado me hacía sentir segura y profundamente feliz. Pero también hubo momentos de miedo. Su carácter explosivo generaba discusiones constantes en casa, y cuando se enojaba, nos lastimaba con palabras y acciones.
Hoy mi padre ya no está. A veces lo recuerdo con ternura, otras veces con rabia. Aceptar esta dualidad ha sido parte de mi proceso.
En el grupo Aprendiendo a Vivir, he encontrado un espacio donde puedo hablar de esta relación sin miedo ni juicio. He descubierto que no estoy sola, que el dolor se puede compartir, y que poco a poco es posible encontrar paz y aceptación.
Gracias por el servcio.
Mi relación con mi Padre
Mi nombre es Mar y soy neurótica. Cuando era niña la relación con mi Padre era buena, era mi mejor amigo, lo veía inteligente, trabajador, buena persona, sabio, honesto, guapo y sociable. Negué su Enfermedad del Alcoholismo, nunca me dí cuenta que estaba enfermo, siempre pensé que la culpable de todos nuestros problemas era mi mamá. Pero una vez lo descubrí con su amante, no podía creer que Mi Padre, fuera un Mentiroso, un Alcohólico, sentí mucha decepción, caí en depresión y mucha tristeza.
Cuando llegue a Neuróticos Anónimos me invitaron a hablar de mi papá, trabajar los resentimientos para poder perdonarlo. Han pasado años para poder recordar cómo era mi papá realmente, entenderlo y perdonarlo.
Escuchar las reuniones me ha servido para recordar el historial y poder hablarlo en un lugar de Respeto. Hay muchas cosas que no recuerdo pero con la ayuda de mis compañeros voy avanzando.
Aún estoy en el Proceso del Perdón, y gracias al Grupo acepto que soy hija de un alcohólico ya sin sufrimiento.